LEO

LEO

Elemento: Fuego

Regente: El Sol

Signo: Fijo

Número: 5

 

El arquetipo energético de Leo es el Sol (la estrella). El Sol, algo que “centraliza” y que es una exuberante fuente de energía. Entonces, energéticamente, el mundo de Leo es esta sensación de que existen entidades con un enorme poder creativo, en el sentido de que se manifiestan a sí mismas con mucha potencia, irradian y son “sí mismas” (tienen un borde definido que les otorga clara sensación de sí).

Un leonino tiene una naturaleza exuberante porque siente una potencia irradiante muy grande. Así como la persona de Cáncer siente una capacidad de ternura, de contacto, de delicadeza y de afecto que para otros puede resultar hasta sorprendente, en el caso de la persona de Leo lo propio de su energía es ésta sensación interna de potencia creativa que, en un punto, va a dar psicológicamente la ilusión de “yo puedo cualquier cosa…”

 

Leo representa el encuentro con una capacidad de expresarse, de manifestarse con conciencia de sí. Energéticamente, podemos decir que dentro del límite canceriano (el signo anterior en el zodíaco), se formó un “núcleo”, y una sensación de “yo soy”, una identidad, y Leo es el paso siguiente, es el paso en que la identidad se manifiesta hacia fuera, se expresa y brilla.

“Yo Soy y además lo muestro…”

Lo propio de la naturaleza leonina es mostrarle a todo el mundo “lo que yo soy”, sacar afuera “lo que tengo adentro…”. Esto es lo que hace el Sol: se quema e irradia, se quema e irradia…

Leo irradia desde un punto fijo, de adentro hacia fuera. No refleja “otros brillos” sino que genera el suyo propio. Pero Leo no funciona en soledad. El arquetipo de ésta energía es trazar un centro desde el cual “ordena” e irradia a los demás. Como el Sol con los Planetas.

Entonces, Leo representa una psicología muy centrada en sí misma que irradia hacia fuera. “Centrarse” y “Expresarse” van a ser dos características básicas de la energía de Leo, y además “tener conciencia de sí”, es decir, “ser consciente de que me estoy expresando”

Leo tiene la sensación de “sentirse diferente”, de saber muy bien quien es, independientemente de que pertenezca a un grupo. No necesita pertenecer para sentir que “es”. El leonino tiene una identidad muy definida y no necesita la adhesión a una grupo, un clan, una moda para sentirse alguien.  Es quien quien dictará la “moda”, centralizará “al clan” y organizará a su alrededor al “grupo”. Será quien de identidad al grupo, clan, etc.

Leo siente que ha descubierto algo valioso dentro suyo y que necesita expresarlo. Leo es el encuentro con una sensación de diferencia y el anhelo de mostrar esa diferencia al mundo.

La energía de Leo es naturalmente transgresora, en el sentido de que “tiene que diferenciarse de los demás”. Sin embargo, al mismo tiempo, psicológicamente, tiene que ser reconocida.

Leo es transgresor pero no soporta que lo rechacen…

Leo va siempre hacer un juego de transgresión obteniendo reconocimiento. Será alguien que naturalmente se acomode de tal modo que siempre obtenga cierta resonancia exterior de aquello que expresa. Energéticamente a esto se le llama “irradiación”.

 

El arquetipo clásico de Leo es “El Rey” o “La Reina”: está en el centro, pero tienen que tener “un pueblo”, “una corte”, “una audiencia”, “un grupo” el cual cumple la función de “lo centralizado”.

Entonces, el movimiento leonino va a irradiar, a sacar lo que tiene adentro, y va a provocar un feed-back con el afuera. Esto es así porque la energía leonina tiene que ver con “provocar resonancia”. En un nivel, esto será así porque “me da identidad…”, pero en otro nivel esto va a ser lo propio de la naturaleza de Leo, es decir, provoca resonancia naturalmente en los demás. Los demás resuenan con lo que Leo expresa, se sienten “identificados”. Leo expresa lo que los demás no saben como hacerlo, o bien ni siquiera sabían que sentían y ahora Leo lo saca a la luz. Y resuenan con eso. Leo encarna aquello que la masa está sintiendo. Leo lo expresa como algo propio, pero en realidad es del grupo. Leo personifica esa expresión, la hace carne, la arquetipiza, pero representa lo que “flota” en el grupo.

 

Al ser su naturaleza “reconocida” por los demás, es muy fácil que uno de sus defectos sea la soberbia, porque sentirá “yo logro algo que a los demás les encanta pero no les sale…”

Leo en general está muy contento consigo mismo. Mira a los demás signos deprimidos, conflictuados, sin autoestima, y no logra entender cómo puede ser que no estén contentos consigo mismos.

La energía de Leo es “estar contento consigo mismo”.

 

En la energía leonina existe la ambigüedad de la soledad acompañada de los demás. Es decir, al ocupar el centro y organizar “al afuera”, siempre va a sentirse solo en su rol frente a los demás. Sin embargo, la resonancia y el reconocimiento proveniente del grupo compensa esa soledad.

Leo se cree indispensable. Y de cierta forma lo es, porque la codependencia que crea entre él y aquello que gira a su alrededor es grande.

Leo siempre va a crear “un reino”, aunque sea pequeño, aunque sea de 4 personas, pero él va a estar en el centro. Para él siempre hay a quienes organizar y centralizar…”

 

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Es muy común que los leoninos se sientan criticados; en realidad es muy fácil decir de ellos : “¡Qué insoportable…!” ya que se trata de personas que muy difícilmente se muestren deprimidos y en general se muestran exuberantes y muy contentos de sí.

En su peor versión, son demasiado narcisistas, pagados de sí mismos, fanfarrones y con un ego gigante. Leo es una “identidad adolescente”,en el sentido de que presenta el júbilo por haber encontrado la propia identidad, pero no es en sí misma una identidad madura, sino que es una identidad que aún no ha encontrado sus propios límites. Tienen la fuerza para desafiar a todos los demás (como un adolescente que se separa de los padres y “hace la suya”), pero todavía no encontró sus límites. Por eso, la madurez de Leo va en dirección a encontrar sus propios límites.

Leo tiene un talento. Puede ocurrir que, de acuerdo a cómo esté dispuesta la estructura de su carta astral, encuentren algún Leo “achicado”, muy replegado y con una sensación interna de que quiere expresar algo muy creativo y no puede hacerlo. Pero el Leo arquetípico es alguien que tiene una especie de “magnetismo” capaz de movilizar al otro, y naturalmente pone mucha energía en provocar eco en el otro. Todo depende de en donde se pone la energía: Virgo la pondrá en hacer sus análisis, Cáncer en su vida afectiva, en su familia, pero Leo va a poner mucha energía en interactuar impactando mucho al otro.

 

Como son físicamente…

Son impactantes, exuberantes, carismáticos.…cuando entran en una habitación todos se dan vuelta a mirarlos. Logran que todo gire s su alrededor.

Lo que denominamos “artista creativo” es bien Leo. En realidad, Leo es “auto-expresivo”. El mismo es su propia obra de arte. Es un signo de artistas, pero no se trata del “pintor zen” que trata de conectarse con la belleza, sino que Leo es el artista que trata de crear algo valioso y que todos sepan que él lo creó. Leo es “el cuadro firmado”, no es la pintura medieval, ni esas estatuas de las catedrales góticas que no sabemos quien las hizo. Leo crea y firma su creación. Por eso, la “creación moderna” es muy leonina, esto del “pintor famoso”, es bien leonino.

Leo es muy actoral, y un arquetipo de Leo es “lo actoral, “lo teatral”. Leo es muy dramático porque al tener mucha conciencia de sí y a la vez mucha capacidad de resonar con otros, entonces transmite una gran intensidad dramática. Es así que puede resultar avasallante…Es muy común notar que Leo exagere todo aunque le resulte difícil darse cuenta de que lo hace. Así como Tauro se alimenta de la comida, Leo se alimenta de la energía colectiva.

Dos personajes famosos muy típicos leoninos son Madonna y Mick Jagger: son espectaculares, tienen un manejo del espectáculo formidable. “Manejan el escenario” y en ese sentido regulan la energía. Son impactantes y tienen una especie de sexto sentido gracias al cual perciben si el público empieza a “achatarse”.

 

Riesgos que corre…

La identidad leonina es esta sensación de “haber encontrado mi identidad”, es el “gozo por la identidad propia”. Lo que muchas veces sucede es un engolosinamiento con la propia identidad, y esto puede llevar a un gran narcisismo. Leo está muy ligado a la figura del “divo” o “diva”. Ahora, ¿qué le ocurre al divo o a la diva con el tiempo? Comienza a sentir que todos se relacionan con esa imagen y no con la persona en sí. Este es el segundo paso evolutivo de Leo: darse cuenta de que en realidad está enamorado de su propia imagen, y esto le genera mucha soledad. Queda atrapado en su propia imagen magnífica y comienza a perder contacto con su verdadero ser y a perder su auténtica capacidad expresiva.

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Al estar regido por el Sol, todo lo “oscuro” será para Leo difícil. Todo lo que no se pueda iluminar, clarar o mostrar, para Leo será perturbador. Aquí podemos incluir también al inconsciente. Leo tiene la fantasía de “manejar su vida.” y rechaza cualquier posibilidad de ser “dominado por fuerzas inconscientes” que pudieran estar entramando su propia vida. Leo es el arquetipo de “lo claro”, de “la Luz”. A Leo no le gusta el dolor, no quiere ver la pena, no quiere ver el sufrimiento, no quiere ver las fuerzas oscuras….eso pertenece ya a energías de otros signos del zodíaco. Por supuesto que ninguna carta astral es “pura” y en una misma persona se dan fuerzas combinadas de distintos signos, de acuerdo a la posición de los planetas en la carta. De ahí, la altísima complejidad de las vivencias.

Como es Leo emocionalmente…

Es una persona de “emociones intensas”, sentimental y muy apasionada. Es totalmente enamoradiza con mucha necesidad de hacer eco en el otro, pero con gran dificultad para comprender que el otro tiene una existencia propia y diferente a la suya.

Como es mentalmente…

Leo tiene una mente muy organizada y organizativa, muy clara. Tiende a pensar (como todos los signos de fuego) en función de la “acción”, y no son especulativos ni explicativos.

Leo ama pensar en función de la “organización” (pensamientos organizativos) y, en el fondo, tiene una mentalidad práctica. No es analítico, sino que es más bien sintético, los detalles lo ponen bastante nervioso…

Personajes y actividades arquetípicamente leoninos…

Madonna, Mick Jagger, Napoleón, Aurobindo, Henry Ford, Jung…

Actor o actriz, cantante de ópera y cualquier actividad con mucha exposición donde el leonino se encuentre en el centro. “Ser famoso” es bien leonino, “ser una estrella”.

 

 

 

 

 

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