VIRGO

Virgo es un signo Femenino. Su regente es mercurio.  Si elemento es Tierra. Su número es el 6 que representa la estrella de seis puntas.

El arquetipo que lo representa es el de La Virgen.

Virgo es uno de los signos más misteriosos del zodíaco. Lo que aparece en Virgo es la noción de que hay un orden infinitamente más amplio y que excede completamente a lo humano. Hay una sensación de una inmensidad en la que lo particular se inscribe, no como pertenencia, sino formando parte de un orden que lo excede. En Virgo hay una noción de “sistema”: hay un “orden previo”, y cada cosa que existe, cada individualidad, cae dentro de ese orden.

Lo curioso del signo de Virgo es que existe ésta percepción de un sistema, de un orden que trasciende, pero, al mismo tiempo, desde el punto de vista psicológico, lo propio de Virgo es que “no puede terminar de comprenderse”. Existe una “latencia” en Virgo, y esto es algo que a los humanos nos cuesta muchísimo porque creemos que en lo latente “no pasa nada”. La única latencia que soportamos son los nueve meses de embarazo, pero no obstante, queremos enterarnos lo antes posible cómo va a terminar.

¿Qué es lo propio del símbolo de Virgo, que es la Virgen? La “Virgen” ha sido fecundada, pero ¿por qué? ¿por quien? ¿para qué? Eso no lo sabe.

El arquetipo de la Virgen es la entrega a un proceso que va más allá de mí, que no puede ser comprendido y , sin embargo, se entrega. Esto es profundamente virginiano; en Virgo hay una natural capacidad de entrega a algo que está más allá de mí, una capacidad de ocupar el lugar que me corresponde en eso que está más allá de mí, sin preocuparme por controlar, dominar o saber.

Dos palabras para entender bien Virgo son “sistema” y “función”. Existe un sistema en el cual cada uno cumple una función. Existe un orden en el que cada uno de los elementos cumple una función, y si se ubica en el lugar correcto “todo está bien”. Lo importante es que cada elemento cumple una función dentro de un sistema.

El zodíaco es una matriz profundamente virginiana. Otro ejemplo bien virginiano, ya en el ámbito científico es la Tabla Periódica de Mendeleiev de los elementos: en el momento en que apareció el primer átomo de hidrógeno ya están implícitos todos los demás elementos, hayan o no surgido. Esto es Virgo. Con el solo hecho de que algo exista ya se tramó un orden, una matriz, que está “ahí”, se llene o no. A partir de que algo existe, ya hay allí una matriz ordenadora subyacente de la cuál irán apareciendo esas supuestas “individualidades” o “elementos” que llamaremos litio, cadmio, carbono, etc. Esta reflexión es Virgo, y fíjense que parece bastante sencillo en el plano científico, en el plano de las ideas y de las teorías, pero no resulta nada sencillo en el plano existencial. Esta sensación de que “ya estaba el lugar para el cadmio” funciona muy bien mientras se trate del cadmio, pero no resulta tan sencilla si la referimos a “Juan Pérez”, o sea, cuando se trata de vivir la energía virginiana como una persona.

De un modo científico, ésta sensación de ocupar o ser lo que estamos signados a ser se demuestra fácilmente con la Tabla de Mendeleiev., mientras que de un modo más místico, esto aparece con “la Vírgen”. Este arquetipo dice “¡Qué el Universo haga de mí lo que quiera!¡Yo no sé qué es lo que quiere, pero me entrego a Él! Esto implica reconocer que mi lugar en el Universo es un lugar receptivo, es un lugar que responde a este orden. En Leo existe el lugar de protagonismo donde la persona siente que ella crea su mundo. En cambio en Virgo existe la sensación profunda de que hay un orden al cual me entrego.

Pero vayamos a lo más psicológico……

La energía de Virgo es esta percepción de “orden” y por eso una persona de Virgo actúa casi como una “matriz ordenadora” en funcionamiento, y es así porque su energía es justamente de orden. Por lo tanto las características psicológicas de un virginiano es que es meticuloso, detallista, puede ver enseguida “si algo no encaja”. Así, un rasgo común de estas personas será la “crítica”, porque perciben de inmediato lo que está fuera de lugar o desubicado.

La obsesividad es también una característica propia de la psicología virginiana. Se produce por la tensión que provoca la paradoja “hay un orden, pero –al mismo tiempo- la energía dice que este orden está más allá de mí…” El hecho de que “haya un orden más allá de mí” produce mucha angustia. En primera instancia Virgo intentará poner todo en orden desde sí mismo. Esta es una energía que no soporta el caos, pero entregarse a un orden desconocido implica un salto psicológico muy grande que en principio le costará dar. Por eso, lo que va a tender a hacer es a poner en orden al mundo constantemente y tratar obsesivamente de que el orden se haga explícito. Esto involucra tanto al “ama de casa obsesiva” que limpia y limpia y limpia, cubre los sillones y pone los patines para que los niños no dejen marcas en el piso, como también a la persona “maniática de la higiene corporal” que permanentemente tiene la sensación de que cualquier bacteria que entre a su organismo puede desequilibrar el orden de su sistema. Es muy común ver virginianos hipocondríacos, ya que como tienen la sensación de que todo tiene que estar en orden, comienzan a preocuparse cuando perciben que algo no anda bien en su sistema. El choque de tensión aparece en todos los signos zodiacales a partir de virgo, ya que se presenta el conflicto entre la energía y la psicología del signo. De tratar de acomodar una psicología individual a una energía que está más allá de lo humano, que lo trasciende.

He aquí una serie de características de Virgo que les pueden parecer críticas, pero que sirven para mostrarles la dificultad psicológica de ser de esta energía:

  • La manía por la higiene
  • La manía por la salud
  • El querer entenderlo todo
  • El querer explicarlo todo
  • El querer ubicarlo todo en un sistema

 

Virgo se pone muy mal cuando “no entiende”. No se trata, como en Géminis, de que se incomode porque encontró “una teoría que explique”, sino que en Virgo esa falta de explicación significa que no logró ubicar correctamente algo de la realidad. Así, en la filosofía vamos a encontrar un virginiano típico en Hegel: esto es, haber encontrado la “lógica del Universo” y haber logrado poder explicar todo. En Hegel encontramos un “sistema filosófico” que anhela poder explicar toda la realidad, y podríamos decir que esta es la aspiración de “Virgo de ida”: querer explicarlo todo, agotarlo todo, querer encontrar el “sistema de los sistemas”que le asegure que no podrá aparecer nada nuevo que pueda desacomodarlo.

Todo cambio repentino a la psicología de Virgo lo perturba. Las situaciones de cambio inesperado lo ponen mal. La tendencia psicológica dominante en Virgo es la del “archivero”, la del “clasificador”. La energía de Virgo ama la lógica, ama las relaciones coherentes, y es bueno aquí observar la diferencia con Géminis (también regido por el planeta Mercurio): Géminis ama asociar varios hechos y hacer con eso una teoría. En cambio, Virgo ama descubrir cual es la lógica subyacente a algo, cual es el sistema desde el cuál los hechos encajan. Así verán que todos los grandes clasificadores naturalistas (Humboldt, Buffon, Linneo…) que anhelaban “ordenar al mundo” ubicando en una clasificación todo animal o vegetal que apareciera, todos ellos eran Virgo. Virgo ama ubicar cada cosa en un orden, desde las “palabras cruzadas”hasta la “lingüística” (es decir, percibir cómo es la estructura del lenguaje) y la “lógica” (es decir, percibir cuáles son las estructuras lógicas posibles). Virgo se fascina con observar, con entender…

Un “cabalista” también sería Virgo, pero sería un “Virgo de vuelta” es decir, que ya entró en el camino de la Vírgen, del misterio, de lo desconocido.

Más que claridad lo que existe en Virgo es mucho análisis, cuidado por el detalle, meticulosidad y prolijidad. Lo que le va a costar a Virgo es hacer síntesis y tener un panorama general. Como para Virgo los detalles son fundamentales, irá “cosa por cosa”, porque nada puede quedarse afuera en el gran rompecabezas de la realidad. Virgo más que visión panorámica tiene una “visión sistémica”. En lo profundo, Virgo intuye un Orden, lo presiente y por eso lo va a investigar y lo va a intentar plasmar de alguna manera. Lo que le va a suceder es que una vez que comience a “conocer” algo de ese Orden, lo intentará encasillar, plasmar, congelar, fijar, ya que esto le da seguridad. Aunque en el fondo sabe que ese Orden trasciende su propio entendimiento.

Virgo percibe con agudeza sus afinidades o enemistades latentes, así como los límites de sus capacidades. Su espacio afectivo se estrecha alrededor de un hogar de elección. El menor detalle relacionado con él suscita su interés ya que es el indicio alentador de la proximidad del ser deseado. Werther. Virgo es sentimental, susceptible de los vínculos más apasionados, aunque “frío”, indiferente y crítico en apariencia (deducción, discreción, pudor, abnegación, fidelidad…) El intercambio se concreta a través de los vínculos afectivos, cuasi permanentes. Es el único a tener la capacidad de amar y de darlo todo sin condición. Su receptividad al otro es tan fuerte que adopta sus palabras, los gestos, los estados y los deseos por medio de una suerte de mimetismo inconsciente.”

Virgo tiende a analizar mucho y a postergar. Cuando se topa con “lo inexplicable”, Virgo intentará postergar…Virgo posterga porque trata de que aquello que es desconocido muestre al fin su lógica. En los manuales de astrología tradicional verán que a Virgo se lo tilda de hipocondríaco, obsesivo, maniático, constipado…Pero Virgo es “constipado” porque posterga y retiene. Virgo es muy lento, necesita mucho tiempo para comprender todo proceso, y por eso resulta alambicado y laberíntico. Virgo se convierte en un signo “controlador” buscando constantemente explicaciones. Se sobreadaptará muchas veces en sus relaciones. porque al ser una persona servicial y funcional, va a postergar sus reclamos personales habitualmente.

Virgo es el momento zodiacal para darse cuenta de que existen órdenes implícitos, de que existen matrices…y de éste modo se sale de lo personal y se ingresa en lo transpersonal…

Virgo percibe un orden superior que por un lado le atrae y por otro lado lo angustia. Es tan grande e infinito lo que percibe que siente “no podré terminar de ordenar nunca…” En ese sentido, a un nivel muy mundano la figura del “ama de casa” es bien virginiana, ¿termina alguna vez de ordenar y limpiar…? Este movimiento que nunca termina es Virgo. La característica aparente es la del “perfeccionismo”, pero en realidad lo que sucede es que nunca termina de cerrar, y siempre hay “una vuelta más”. A partir de ahí, se pueden imaginar los “laberintos mentales” de las personas de Virgo en momentos de crisis…

El aprendizaje de Virgo se da cuando puede “sostener la angustia del misterio” y entregarse a un orden superior sin esperar todas las respuestas. Cuando un virginiano comienza a intuir conscientemente este orden detrás es común que investigue lo que se denominan “lenguajes sagrados”: el I Ching, el Tarot, la Cábala, la Astrología. Estos representan mundos en los que el virginiano puede reencontrarse con un sistema de significaciones coherente pero, al mismo tiempo, misterioso, inexplicable y eterno. Así, el virginiano se equilibra, empieza a perder el miedo y se abre, mucho más generosamente, esta cualidad de apertura, servicio y comprensión mucho más global del misterio de la vida. Esta posibilidad es profundamente virginiana, pero paradójicamente, es algo que los virginianos resisten durante mucho tiempo (así, verán también a virginianos que parecen ser todo lo contrario).

En su proceso es muy importante que la persona de Virgo pueda darse los tiempos que necesita. Son personas de tiempos lentos, muy elaborativas, y esta característica resalta claramente en la parte del cuerpo que rige Virgo: los intestinos. Virgo rige este larguísimo alambique en el que se produce la digestión más profunda, esto es la “asimilación”. Fíjense que Virgo cumple esta función de “discriminación”, pero no está vinculado con los órganos excretores; Virgo, en realidad, no elimina y eso es justamente lo que le cuesta.

Esto es algo que resulta muy digno de observar en las casas de los virginianos: tienen todo muy ordenadito…hasta que uno llega a los cajones y al armario. Virgo tiende a la retención y esto es lo que se expresa en ese caos del cajón y el armario virginianos: “esto, que ahora parece no servirme, es algo que en algún momento podré ubicar…”Esta es la fantasía virginiana.

Otro rasgo de Virgo es la persistencia….no la constancia, sino la persistencia, en el sentido de que no es una voluntad férrea que se ha puesto una meta y que no va a dejar de avanzar hasta que la logre, sino que lo propio de Virgo es su gran paciencia.

Le cuesta tomar decisiones pero una vez que lo hace es muy constante. Tiende, por su humildad natural, a “tirarse de menos”.

Lo que más se debe trabajar en Virgo es “la tendencia a postergar”. Hay aquí una manía por “darle una vuelta más” a todo, por elaborar un poco más. Es en este punto donde Virgo se pone muy retentivo y controlador, evitando confrontar (lo cual es algo que le cuesta muchísimo). Tendrá que aprender a poner puntos finales a las cosas, procesos, proyectos, relaciones cuando sea necesario, aunque no le resulte fácil para nada.

Personajes y actividades arquetípicamente virginianas…

El ama de casa, el médico higienista, el nutricionista, el astrólogo,  el cabalista, el administrador, el lingüista, el científico, el escritor, el bibliotecario, el archivista, la secretaria, la asistente, el analista de sistemas, el investigador….

Clasificar, transcribir, ordenar, limpiar, escribir, leer, investigar matrices, sistemas…

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